CALMA

 

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“La calma es ese estado de tu ser donde nada ni nadie te alcanzan, donde reside el silencio y el alma baila, donde el pensamiento se acalla, la paz se rescata y volvemos a ser un alma pura y casta. Coherencia, bonita palabra que acompaña al que la guarda y te llena el alma”

El sol sale cada amanecer y se oculta cada día en el ocaso, nosotros nacemos y morimos. La naturaleza tiene sus propios ritmos que nos muestran a veces una impresionante fuerza, aunque silenciosa y serena también, haciéndose en ocasiones esta fuerza abruptamente explosiva. Sigue su curso como los ríos en sus cauces. Nosotros, los seres humanos, que explosionamos y vibramos con la vida, nos imponemos muchas veces un ritmo muy ajeno al natural. Desde fuera nos imponen ritmos anti natura para cubrir y abarcar cuantos mayores campos mejor: trabajo, familia, amigos, ocio… Nuestro ritmo se sale de su cauce y nos encontramos perdidos corriendo contrarreloj, acelerados, estresados… Vivimos corriendo sin respiración, sin tiempo, sin corazón, sin calma, sin paz interior, extenuados por los acontecimientos, ajenos a nosotros mismos.

Un momento de calma

¿Qué opinas? ¿Qué te sugiere la palabra calma? ¿Te has dado cuenta de todo lo que corres? Nos pasamos el día corriendo de un lugar a otro, olvidando nuestras necesidades más profundas. Lo hacemos de una u otra manera y nuestros quehaceres diarios se vuelven automáticos, sin ser sentidos, y no estamos presentes en cada instante vivido. Vamos a ciegas, haciendo y haciendo cosas sin parar todo el tiempo, así que me parece interesante pedirte en este momento que pares un instante, que apagues el móvil y te sientes en un lugar cómodo, que cierres los ojos un momento, que respires. Solamente respira, respira profundamente, siente cómo entra el aire al inhalar y cómo sale al exhalar, siente su contacto, su sonido y sólo céntrate en tu respiración por unos minutos… Observa cómo te sientes después de hacer este pequeño ejercicio, es sencillo…

Un momento para tomar conciencia

¿Prisa para qué? ¿A dónde quieres llegar tan rápido? ¿Eres consciente de lo que te estás perdiendo por el camino? Nos perdemos la vida con tanto hacer…el sabor de la tostada recién hecha, la fragancia de la rosa en el rosal, las risas tiernas de tus hijos, las palabras amables del que tienes a tu lado, una buena conversación…

Y te susurro de nuevo CALMA, paz, serenidad. ¿Qué invocan en ti?

Desde siempre es una de las palabras que más he pronunciado, que más he necesitado, paz, CALMA interior. Es nuestro interior el que nos pide paz. Necesitamos calma para vivir y enajenarnos de ella nos separa tanto de nosotros mismos como de las personas que tenemos a nuestra alrededor. También lo hace de la vida que tanto anhelamos. Huimos constantemente de nosotros, dejamos de sentirnos, de comprendernos, de tratarnos con amor, de gozarnos, para vivir una vida llena de ruidos, de casos de separación, un cataclismo, donde ni oímos ni escuchamos y menos sentimos.

Ante una situación que nos asusta, un problema, una discusión, una preocupación, ante todos esos agentes externos que nos llenan el día, decisiones que tenemos que tomar, obligaciones que cumplir… se pone a prueba nuestra tranquilidad y nuestra capacidad de respuesta.

La sociedad infringe su ritmo y nosotros lo seguimos. No es fácil parar y tomarte el tiempo para hacer aquello que tienes que hacer como lo quieres hacer, pero nos queda la posibilidad de mejorar. Esta es una decisión particular. Te exigen que lo hagas ya, sufrimos preocupaciones diarias que nos hacen rebosar hasta decir basta. Sucumbimos a la presión porque no hemos desarrollado la suficiente templanza como para gestionar las situaciones que nos llegan. Pensamos “todo va mal” y la vida nos da más y más y nos olvidamos de que no es así, de que no todo va mal, pues estamos vivos y tenemos la oportunidad de elegir. Eres tú, ser consciente, el que elige cómo vivir las distintas situaciones que te acontecen. Quizás la próxima vez te acuerdes de respirar antes de lanzarte sin más.

Un momento para decidir

Nos hemos olvidado de nuestros sueños, ilusiones y anhelos. Tanta prisa por vivir nos hemos alineado de nosotros mismos. Recupera tus sueños, coge las riendas de tu vida y decide si quieres vivir con más calma. Deja tus preocupaciones a un lado, respira y sigue adelante. Abandona la confusión y el caos y vivirás una vida más plena y feliz. ¡Tú puedes hacerlo si así lo decides!

Adquirir esta calma requiere de un trabajo interior constante. Tú eliges. Ese estado de calma y paz reside en tu interior y sólo te está esperando. A través del Rebirthing, con su respiración consciente, podrás centrarte y volver a tu ser interior.

Una vida en calma

Vivir en calma requiere tu toma de conciencia y tu decisión. Para alcanzar esa vida, o al menos para mejorar tu presente situación de inquietud, pueden ayudarte una serie de prácticas y recursos:

  • Respira profundamente. La respiración consciente te devuelve a tu paz interior.
  • Imagina una situación que te produce calma, un lugar donde te serenas fácilmente y siente lo que sientes en esa situación. Es un recurso que puedes utilizar cada vez que te haga falta.
  • Observa cuál es el problema real, delimita cuál es y su posible solución. En muchas ocasiones nos perdemos porque tenemos muchos pensamientos a la vez y situaciones que arreglar y se nos mezcla todo. Ve poco a poco. Observa cómo es la situación como si estuvieras fuera de la escena y qué podrías hacer.
  • Tener pensamientos positivos sobre un tema que te preocupa hará que te sientas mejor.
  • Haz ejercicio y muévete, al hacerlo generamos endorfinas que producen en nosotros mucho bienestar. Eso alejará el estrés de tu vida.
  • Medita, utiliza técnicas de relajación.
  • Observa cómo te sientes en tu interior, observa qué emociones estás teniendo. A esto se le llama inteligencia emocional.
  • Toma la decisión interna de que te quieres calmar. Esto es una actitud personal y elegible.
  • Sé flexible contigo mismo y con los demás.
  • Acude a la naturaleza siempre que puedas.
  • Vive el momento presente.

Y recuerda que ese estado de calma y paz reside en tu interior y sólo te está esperando.

Autor: Mirian Alonso

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