Cuando así lo decidas

temas-revista92-foto01

 

 

 

“Cuando los obstáculos surjan, cambia la dirección para alcanzar tu meta, no cambies tu decisión de llegar allí”

(Zig Ziglar)

 

 

Todos los seres humanos tenemos anhelos, sueños e ilusiones que queremos alcanzar pero creemos que sólo por ello, por desearlo, es suficiente para conseguirlo. Pero para que eso suceda tenemos algo que hacer.

Nuestra mente compleja está dividida en una parte que es consciente, un 5% de la capacidad, con la cual imaginamos lo que queremos, y otra parte inconsciente, el 95 % restante, donde residen todas nuestras creencias sobre la vida, nuestros programas, nuestros temores más ocultos. Mientras no pongamos consciencia nuestra vida es gobernada por ese 95 % inconsciente.

No era el momento, no tenía que ser, no era para mí

Queremos lograr algo, tenemos un objetivo en mente, y nos encontramos un obstáculo hacia nuestra meta. Entonces nos paralizamos, estancamos y pensamos que “no era el momento”, interpretamos que “no tenía que ser”, nos decimos que “no era para mí”…

No nos damos cuenta que precisamente ese obstáculo, ese traspiés en el camino, esa dificultad, es lo que nos invita a ir hacia nosotros, a esa parte oculta en nuestro interior, para que podamos comprender y trascender las creencias que están limitando la materialización de nuestro objetivo. Ese freno nos invita a descubrir desde qué lugar de nosotros estamos caminando hacia nuestro  objetivo y desde dónde estamos pidiendo aquello que queremos, soñamos y deseamos. La manifestación del conflicto es el mayor maestro que se nos puede presentar.

“No es el momento”. Lo que sucede es que el único momento que existe es el instante presente ¿y qué sucede si ahora no se ha materializado nuestro deseo?  Las cosas no suceden así, pensado y hecho, no.

La fuerza está en nuestro interior

Vivamos en coherencia con aquello que queremos, impregnémoslo de  toda la emoción como si ya lo tuviéramos. Si sigue sin materializarse volvamos a empezar, significa que hay un bloqueo. Investiguemos  en nuestro interior para ver por qué no llega, la excusa que te has puesto para no conseguirlo. Esas respuestas residen en nuestro inconsciente. Sé que da mucho miedo viajar hacia adentro pero el regalo es inmenso.

Ocupémonos para que se cumpla, primero lo creamos en nuestra mente, lo vivimos como si ya lo tuviéramos y vamos hacia ello, dando pequeños pasos, de uno en uno. No pensemos que alguien tocará a la puerta de nuestra casa y nos traerá la pareja soñada o el trabajo deseado.

Queremos algo pero no trazamos objetivos claros, ni damos pasos, entonces me pregunto ¿Qué hacemos para conseguirlo? Descubrir el tipo de creencias que tenemos dentro de nosotros es importantísimo, de ellas depende lo que estamos creando en nuestra vida. Es importante tener claro nuestro objetivo, trazar un plan. Ponerle toda la intención.

Actúa, muévete por tu objetivo

Hagamos nuestra parte y aunque no sepamos exactamente el cómo, dejémoslo al universo. Si el propósito de nuestro objetivo está alineado con nuestro ser, el universo se encargará.  Ten fe y date tiempo, pero sobre todo no dejemos que un obstáculo nos saque del objetivo, no te conformes con pensar que no era para ti, salgamos de nuestra zona de confort, no nos quedemos sentados en el sofá pensando que el cartero llamará a nuestra puerta con el regalo de tus sueños. Cambiemos nuestra manera de pensar, vivamos todo el proceso, con aceptación.

Somos los creadores de nuestra vida.

Podemos conseguirlo si trabajamos a favor de nosotros.

 

“Cuando los obstáculos surjan, cambia la dirección para alcanzar tu meta, no cambies tu decisión de llegar allí”
(Zig Ziglar)

 

Autor: Mirian Alonso

Comparte este post

Escribir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>