Mi cuerpo me habla

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Somos uno

Todo está unido, interrelacionado.

Mente y cuerpo están unidos aunque muchas veces creemos o no comportáramos como si creyéramos que son dos aspectos separados y que lo que nuestra mente piensa no repercute en nuestro cuerpo. En el otro sentido, creemos también que lo que sucede con nuestro cuerpo se queda ahí, se debe quedar ahí, sin que alcance nuestra mente. Sin embargo, es cierto que en la mente están nuestros pensamientos pero no es menos cierto que en el cuerpo quedan también grabadas nuestras emociones, las sintamos conscientemente o no, y que las experiencias que las motivan también se quedan grabadas en él.

 

El lenguaje del cuerpo

El cuerpo se comunica con nosotros dándonos información. Nos habla sin palabras pero nos envía síntomas. Las causas que originan un síntoma tienen múltiples factores pero con frecuencia existe un factor emocional, y de ahí esa frase que muchas veces hemos oído de que hay malestares o enfermedades que tienen una causa o al menos influencia psicosomática. Aun entendiendo esta relación entre mente y cuerpo, entre nuestros pensamientos y su incidencia en nuestro cuerpo físico, es también habitual que tengamos y reconozcamos un síntoma sin ser conscientes realmente de la emoción que lo produce y que nos quedemos ahí sin tratar de profundizar algo más.

Nuestro cuerpo es sabio y nos habla. Es importante aprender a escuchar sus mensajes, porque de su comprensión depende nuestra recuperación. Para ello tendremos que ponerle consciencia, saber qué situación está creando nuestro malestar en estos casos para así poder sanar.

Con frecuencia el síntoma que se manifiesta a través de nuestro cuerpo hace aflorar situaciones reprimidas inconscientes ya que, en un engaño, nuestra mente ha aprendido la forma de contarnos cuentos y justificarnos. Pero al inconsciente no le engañamos. El no juzga ninguna situación, sólo la guarda en su memoria escondida y la expone de una forma o de otra. El cuerpo no miente, somos nosotros los que lo hacemos. El sólo quiere entregarte un mensaje pero nosotros estamos ciegos y lo que solemos hacer es tomarnos una pastilla con el fin de pasar rápidamente por el proceso y que desaparezca, sin poner luz a lo que realmente nos está tratando de indicar y quiere hacernos saber. Apagamos el síntoma y no llegamos al fondo pero el problema raíz sigue estando dentro, sin que lo solucionemos, y acabamos agravando nuestro malestar o enfermedad.

Síntomas para parar, para meditar

Este tipo de malestares y enfermedades psicosomáticas nos están enviando mensajes de que algo no va bien en nuestra vida, nos están indicando que debemos cuestionarnos nuestros comportamientos, auto observar cuáles son las experiencias que estamos viviendo, los pensamientos que tenemos, muchas ocasiones autodestructivos, que debemos revisar nuestras relaciones con los demás. Nos están señalando que debemos pararnos y meditar en dónde puede que estemos fallando, en qué podemos mejorar o dónde tenemos alguna carencia importante.

Muchas personas sufren y padecen malestares y enfermedades porque acumulan resentimientos, resquemores, odios, iras y tristezas, de las que no son conscientes. Algunas de ellas viven aferradas a un pasado que ya pasó, atadas a ideas, sentimientos y emociones que son incapaces de evolucionar o se desviven por otros que no son ellos. De esta forma, nace y crece la ira en su interior mientras viven según los patrones que otros han decidido estandarizar y ellas lo han asumido. Personas que no se aceptan a sí mismas, carecen de amor propio, cargan con sentimientos de culpa y vergüenza y viven frustradas continuamente. Todo esto sucede a través de unos pensamientos y unas emociones que no controlan.

Por ello, la próxima vez que tengas un síntoma te puede ayudar a mejorar tratar de escuchar y comprender el mensaje que te está enviando. Preguntarte qué es lo que estás viviendo, con quién me estoy relacionando, cuál es el ambiente en el que me desenvuelvo, etc. Quizás te atrevas a ir un poco más allá, te auto observes y llegues más al fondo de ti mismo.

El cuerpo se pone contento

Yo siento que cada vez que el cuerpo me habla tiene algo importante que decirme. Cuando escucho el mensaje, le presto y me presto atención. Entonces algo cambia en mí y, a raíz de ello, mi cuerpo se pone contento,

 

El cuerpo sano es el producto de la mente sana”
George Bernard Shaw

Autor: Mirian Alonso

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